Ley de la Segunda Oportunidad


No podía pagar mis deudas personales y me habían ya quitado la casa. Con la aplicación de la Ley de la Segunda Oportunidad consiguieron que me perdonaran el resto de mis deudas y pude empezar de cero. También me quitaron de los registros de morosidad.

Rosa M.

La solución definitiva a mis problemas financieros. Realmente la ley de la segunda oportunidad es tal cual, te perdonan toda la deuda y no tienes que pagar nunca más ni un euro de lo que debías. No me lo creía pero es así.

Luís S.

Pues yo no quería acogerme a la ley de la 2ª oportunidad porque me dijeron que podía perder la casa pero no es así. Realmente al final no la perdí porque se pudieron negociar el resto de deudas con una reducción del 50% y el resto lo pude pagar a plazos. La mejor decisión de mi vida.

Ana J.

Para mi la Ley de la Segunda oportunidad ha sido la salvación de mi situación económica y mental. Mi pareja me avalaba y no podía permitir que le embargaran todo por mi culpa. Al final gracias a estos abogados, nos perdonaron a los dos toda la deuda. Siempre les estaré agradecido.

Pedro R.

De lo que me arrepiento es de no haber tramitado antes la Ley de la segunda oportunidad.

Juan G.

Una solución que hace tiempo debería haberse adoptado. No era justo que solamente las empresas pudieran beneficiarse y ahora suerte que también los particulares podemos conseguir el perdón de la deuda con la ley de la 2ª oportunidad.

Víctor P.

El proceso de la ley de la segunda oportunidad dura unos meses. Se hace un poco largo pero al final vale la pena porque al perdonarte la deuda te ahorras muchos años de sufrimiento. Bien vale la pena sacrificarse unos pocos meses porque ni el tiempo ni lo que cuesta son comparables al beneficio que supone.

Guillermo S.

El único problema de la ley de la segunda oportunidad es que la gente no conoce que existe. Si hubiera más información, mucha más gente se podría beneficiar de sus ventajas, especialmente en momentos de crisis como este donde se necesita mucho.

Jenifer X.

Gracias a estos abogados, logramos paralizar con la Ley de la Segunda oportunidad todos los procedimientos judiciales y embargos que tenía en marcha. Luego las financieras y los bancos me tuvieron que perdonar la deuda. Les estuvo bien por no querer negociar en su momento.

J.José M.